Todos pensamos en esa pequeña parte de nuestra vida, en nuestra infancia, nuestra niñez, nuestro momento para hacernos los pequeños porque lo somos, de tomarnos la vida a risa, de jugar con desconocidos por el simple hecho de que nos apetece jugar y no hacerlo solos... Esa época la guardo, almenos yo, como mi mayor tesoro. En esos tiempos podía reirme sin sentido, no me preocupaba realmente lo que pudiera depararme el futuro, simplemente vivía el día a día... y eso ahora en estos momentos lo echo de menos... echo de menos ir a los parques y jugar con la arenita, hacer castillos en las playas, simplemente en el momento que me acerco a un parque, veo niños pequeños jugando con la arena, el agua riendo sin parar y al caerse llorar pero en el momento en que llega su madre, su padre, su hermana o sus abuelos y le hacen una caricia ya sonrie, me coje esa tristeza, esa añoranza a esa edad... y pienso que todo podría ser como era antes, sin preocupaciones, sin pensar en un futuro, simplemente vivir el día a día, crecer, madurar, querer, eso también, pero siempre con la misma ilusión que cuando eres pequeña!
"Los besos se tornan más profundos. Nos sumergimos el uno en el otro. Es como la primera vez que nos besamos: con apremio, con vehemencia. Él me dijo que me deseaba, y lo curioso, es que yo le deseaba a él."
martes, 6 de abril de 2010
Infancia
Todos pensamos en esa pequeña parte de nuestra vida, en nuestra infancia, nuestra niñez, nuestro momento para hacernos los pequeños porque lo somos, de tomarnos la vida a risa, de jugar con desconocidos por el simple hecho de que nos apetece jugar y no hacerlo solos... Esa época la guardo, almenos yo, como mi mayor tesoro. En esos tiempos podía reirme sin sentido, no me preocupaba realmente lo que pudiera depararme el futuro, simplemente vivía el día a día... y eso ahora en estos momentos lo echo de menos... echo de menos ir a los parques y jugar con la arenita, hacer castillos en las playas, simplemente en el momento que me acerco a un parque, veo niños pequeños jugando con la arena, el agua riendo sin parar y al caerse llorar pero en el momento en que llega su madre, su padre, su hermana o sus abuelos y le hacen una caricia ya sonrie, me coje esa tristeza, esa añoranza a esa edad... y pienso que todo podría ser como era antes, sin preocupaciones, sin pensar en un futuro, simplemente vivir el día a día, crecer, madurar, querer, eso también, pero siempre con la misma ilusión que cuando eres pequeña!
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Yo sigo teniendo esa niña dentro y no quiero perderla nunca, por eso tengo el tatto. :)
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