Sé que sigues allí, que todavía no te has ido. Pero no puedo esperar. No puedo aguardar a que tú decidas jugártela por mí. No quiero permanecer en medio del desierto sin nadie en quien confiar, con quien poder hablar, expresarme, comunicarme, esperando a que tú un día reacciones y te acuerdes de mí, de que sigo aquí aguardando a que me des una respuesta, a que me digas que no me has dejado para siempre, que solo ha sido un tiempo que necesitabas para estar tú solo pensando en tus cosas y resolviendo tus problemas, pero que vuelves, vuelves a mí. Regresas a mi vida, con tus abrazos, con tus besitos en la mejilla, con tu sonrisa, con tu voz en mi oído para que solo yo pueda escucharte, con tus dedos entrelazados con los míos, sencillamente vuelvas tu entero a mí, juntos tú y yo nos comeremos el mundo, lo prometiste. Regresa, te lo ruego.
No hay comentarios:
Publicar un comentario